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domingo, 10 de enero de 2010

QUINTA ENTRADA: muerte



Yo Medea que lo deje todo por el, deje mi patria, mi familia, la gente a la que más quería y apreciaba por el … que ahora después de tanto tiempo rompe su juramente, aquel que yo me creí, y desea con firmeza que se cumpliera, aquel en el que yo me he entregado por completo y ahora ya no vale nada.

El rey de Corinto ahora me quiere desterrar, de esta patria a la que me he acostumbrado con tanto esfuerzo, y me he acomodado a las circunstancias, a la patria que tanto he aprendido a querer como si fuese la mía propia, y ahora no me quieren aquí, estoy sola, y sola me voy a quedar, solo tengo a esos niños fruto de ese engaño, que ahora ni quiero mirar, ¿y que puedo hacer?

Que hacer cuando todo en lo que habías creído se derrumba y no era más que una farsa, donde ir cuando no te quieren en ningún lugar, solo encuentro un camino, para el desahogo de esta rabia, de este dolor, incrustado en mi corazón, por el desamparo de aquel que un día me juro su amor, su amor eterno, que ahora no encuentro en ningún lugar.

Solo tengo un camino para tanta perdición, la luz en mi oscuridad, la daga en mi corazón, y la vida eterna en los infiernos de los no queridos.

Con la daga en mi mano temblorosa, y el dolor en mi corazón, hundo en mi cuerpo lo que me dará la salvación.

CUARTA ENTRADA: fueron felices y comieron perdices



Todo iba bien, la felicidad no parecía llegar al fin, todo era perfecto y estaba perfectamente cada cosa en su lugar, los niños crecían aprendiendo cada día cosas nuevas, jugaban entre ellos, se divertían, la nodriza siempre pendiente de ellos, el pedagogo les enseñaba en su tarea de aprender , mi mujer estaba radiante, era perfecta, me entendía, me quería, me comprendía en todo, era atenta conmigo y vivía por y para mi, Creonte, rey de Corinto, cada vez era más amable conmigo y por ende, con mi familia, nos hacia sentir como uno mas de su familia y teníamos muy buena relación con sus hijos y yo… seguía igual que siempre, deseando que todo se mantuviera igual y que nuestra felicidad se prolongara en el tiempo.

Lo cierto es que no fue así, empezaron a surgir problemas en mi matrimonio, pequeñas discusiones que se solucionaban instantáneamente, pero que poco a poco iban deteriorando nuestro matrimonio, perjudicando así a nuestros hijos.

Yo quería que todo se solucionara, pero la verdad es que no hacia nada para conseguirlo, cada vez pasaba menos tiempo con mi familia y buscaba excusas para que así fuera, la hija del rey empezó a tener más relación conmigo, era una mujer espectacularmente hermosa, cualquier hombre suspiraría por ella, pero pocos llegarían a conseguirla, la verdad es que empezó a insinuarse, me enviaba mensajeros con propuestas tentadoras que me costaba rechazar, lo cierto es que no quería caer en las tentaciones de aquella mujer, pero surgieron rumores y las cosas en mi familia empeoraban cada vez más y con mayor rapidez, yo me sentía mal, estaba cansado pero tampoco hacia nada, asíque decidí hacer algo.

Algo que cambiaria mi vida y mejoraría mi matrimonio, decidí cambiar de patria, y así lo hice cogí a mi mujer a mis hijos y a todos nuestros criados y nos fuimos muy lejos, donde ningún rumor perturbara nuestra felicidad, cierto es que funciono.

Funcionó de tal manera que tuvimos otro niño y la felicidad se instauró de nuevo en nuestras vidas, sin temerle al tiempo.

TERCERA ENTRADA: exilio de Medea, la nueva vida



Fui desterrada, humillada y maltratara, cumplí mi venganza y aunque no sé si hice bien, me voy, me voy lejos, no se donde pero me voy, no se con quien pero ya me he ido.

Aquí estoy en un pueblo, exiliada, sola, pero a salvo, todavía no conozco a nadie, y es mejor que siga así por un tiempo, aunque la verdad deseo hablar con alguien y contar todo lo que siento, lo que corre por mi cuerpo, son tantas las sensaciones que acumulo, y todas tan contradictoria, que a veces me doy miedo a mi misma, pero luego me calmo, respiro e inspiro, un dos tres… y todo vuelve a la normalidad.

Por ahora hago vida normal, la verdad es que echo de menos a la nodriza, ella siempre me comprendía y sabía ponerse en mi lugar, era sabia y como tal me daba buenos consejos, me ayudaba y ahora le necesito pero no esta.

De mi vida anterior prefiero no recordar, recordar me hiere.

Ahora camino hacia delante, sin mirar atrás, empiezo a conocer gente, y no parecen reconocerme, eso me gusta, puedo empezar de cero.

Con el paso de los años me he ido conociendo mejor a mi misma, ya se donde están mis limites y hasta donde puedo llegar, ahora tengo nuevas ilusiones y al parecer vuelve a salir el sol en mi vida, la luz se abre camino en mi oscuridad, me siento bien, pero sigo estando sola.

Ahora trabajo, me siento independiente, más libre… más yo, dentro de poco tiempo me volveré a casar y esta vez espero no equivocarme, ya no tengo tiempo para equivocaciones, el me quiere y yo le quiero, estamos bien, pero se que eso no dura para siempre, solo espero que esta vez todo salga bien, me da miedo la soledad, y camino más despacio, no debo fallar, esta vez no.

Ahora por fin soy de nuevo feliz, y solo me importa eso.

SEGUNDA ENTRADA: historia desde el punto de vista de la Nodriza.


Mis señores parecían estar hechos el uno para el otro, todo era felicidad, apenas se discutía en la casa, se podía palpar tanto la tranquilidad como la felicidad y esto duro, pero duro demasiado… algo tenia que suceder y … sucedió.

Mi señor salía constantemente de la casa, en un principio eso no me extrañaba, salía a trabajar y llevaba adelante la familia, pero sus escapadas se fueron prolongando y finalmente opte por contárselo a mi señora, ella decía que no pasaba nada, que todo estaba bien y que no me preocupara, pero yo sentía que no era así.

Con el tiempo nacieron los niños, y por un momento pensé que mi señora tenia razón, pero yo solo quería lo mejor para ellos, ellos que me lo daban todo y a la vez, todo me lo podía quitar si así lo querían, pero eran buenos conmigo, me trataban bien y les cogí cariño.

Con el paso del invierno, empezaron las discusiones entre mis señores, los buenos tiempos se iban y llegaban las tormentas…

Finalmente corrían rumores de que mi señor se veía con la hija del rey, mi señora confiaba ciegamente en el, y no los quería escuchar pero yo… yo sabia bien que algo pasaba, me dedicaba con dulzura a cuidar a los niños que poco a poco se iban haciendo cada vez mas mayores, era su segunda madre y me querían tanto como yo a ellos.

Pasaron los días y el pedagogo de los niños me confirmo aquellos rumores, corriendo se lo dije a mi señora, pero ella ya lo sabia.

Se puso enfurecida, rabiosa, era imposible contener su rabia y su dolor, mi señor iba a contraer matrimonia con aquella chiquilla y a mi señora la quería desterrar, por miedo a las represaría, la gente teme más a una mujer destrozada por el dolor que provoca el amor que a una guerra.

Ella juró venganza y no paró hasta conseguirla ahora, ya no sé nada de ella, espero esté bien y haya encontrado lo que en su día perdió… la felicidad.


PRIMERA ENTRADA: historia desde el punto de vista de Medea



No sé cómo te llamas, no sé la edad que tienes. No sé dónde estás, no sé dónde vives, no sé cómo vistes, no sé cómo caminas ni cómo sonríes.
Nunca he olido tu piel ni sentido el tacto de tus manos, jamás he oído tu voz, tu risa, tu llanto…

No sé cómo es tu pelo ni sé del color de tus ojos o de tu piel.
No sé si hemos hablado o si alguna vez nos cruzamos… pero he pensado en ti...
He soñado contigo, te he imaginado al otro lado de mi cama, abrazándonos, riéndonos, besándonos ...
No sé cuando nos encontraremos, pero sé que cada día estoy más cerca de ti, porque te siento...



Te quería y te quiero, pero tú lo destrozaste todo, ¿y por qué?

Lo único que hice fue darte mi cariño, no sé si te aburriste de mi o simplemente ya no me necesitabas, lo único que sé es que me excluiste de tu vida, rompiste tu juramento y ahora ya no me queda nada, solo me he llenado de ira, frustración, impotencia y rabia, pero ¿ es normal, no? Soy mujer, desterrada con hijos y sin matrimonio, no tengo dónde ir, ni quien me quiera, pero la venganza inunda mi ser, y… es más fuerte que yo.

En mi interior hay una gran guerra, ¿razón o pasión?



MEDEA!

EURIPIDES-Medea



PRIMERA ENTRADA: historia desde el punto de vista de Medea

SEGUNDA ENTRADA: historia desde el punto de vista de la Nodriza.

TERCERA ENTRADA: exilio de Medea, la nueva vida

CUARTA ENTRADA: fueron felices y comieron perdices

QUINTA ENTRADA:muerte

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